martes, 11 de mayo de 2010

¿?

¿A dónde iba yo?
¿A quién iba… ?
¿A quién iba a decirle yo tantas cosas?
¿Para quién reuní palabras del infinito?

Resultó ser a nadie.
Resultó que esas palabras se fueron,
y que ese alguien ya no estaba,
y me quedé solo, y perdido.

1 comentario:

  1. ¡Qué triste!, dicen...

    El final no es más que una aventura buscando a mi sombra para estar en compañía. He de encontrarme a mí para no estar perdido.

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