miércoles, 24 de marzo de 2010

Tormenta

Lleno de ira, de rabia, de furia, de odio. Tuve calor y tuve frío en esta mente nublada. Respirando hondo, con ceño fruncido y puños cerrados. Gritos quisieron escapar como el viento por mi pecho. Con el ánimo frágil cerré los ojos bien fuerte. Estaba oscuro, pero oía sus juicios, como truenos que perforan el tímpano. Pensé, "Pobre, el que se dirija a mí", pero de pronto, se hizo el silencio a mi alrededor."¿Qué te pasa?", escuché…y se largó a llover en mis mejillas.

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